sábado, 26 de mayo de 2018

SIENA, Mayo 26 de 2018

SIENA, Mayo 26

Hoy iremos a Siena, así que nos levantamos y fuimos a desayunar a la cafetería del hotel, pues el desayuno estaba incluido, allí nos atendió personalmente la madre del dueño, tenía preparado un desayuno con gran variedad de tortas, jamón, queso, café con leche, etc las tortas nos parecieron todas como hechas por ella. 


Confieso que probamos más de la mitad, todas muy deliciosas y ella muy amable, esto nos refuerza lo agradable que nos resultó Orvieto.

Ya desayunados y listos salimos rumbo a Siena, esperanzados y confiando que Patricia nos lleve al hotel, pues esta vez reserve un apartamento en una casa campestre en las afueras, es más quería llegar, pues me parecía muy agradable.


Como siempre acompañados por hermosos paisajes, nos  fuimos acercando a Siena, cada vez disfruto más de viajar en coche, se disfruta del paisaje, el clima y se conoce mucho más que viajando en avión, donde lo único que se conoce son aeropuertos y normalmente problemas de demoras.


Bueno llegamos, esa Patricia es una tesa, encuentra lo que sea, tenga o no dirección, la primera impresión nos enamoró una casona campestre, con unas siete habitaciones, más nuestro apartamento con dos habitaciones con baño privado, cocina, neveras, lavadora, todos los implementos de cocina, etc, mas un patio campestre con su mesas y sillas.

Pero a lo que vinimos, nos vamos para Siena, que según una antigua leyenda, Siena fue fundada por Asquio y Senio, hijos de Remo (hermano de Rómulo, mítico fundador de Roma), Este origen romano está relacionado con el emblema de la ciudad, la loba que amamantó a Rómulo y Remo, estatuas que representan a una loba amamantando a los gemelos Rómulo y Remo pueden verse por toda la ciudad de Siena.

Siena es una de las ciudades más bellas de Italia, ricas de historia, arte y belleza arquitectónica, con sus callejuelas medievales, sus palacios e iglesias, todo eso envuelto en un paisaje rural único: las colinas de la Toscana, con viñedos y cipreses por todas partes.


Siena se encuentra en pleno centro de La región Toscana, gran parte de ella es 100% peatonal, por lo que caminar entre sus calles y perderse entre ellas hacen de Siena un lugar mágico.


Iniciamos nuestro recorrido dirigiéndonos hacia Plaza del Campo, es la plaza que mejor caracteriza a Siena en el mundo, considerada la “plaza más bella del mundo” por Montaigne, además de que es el corazón mismo de toda la ciudad. 


Su piso es de pequeños ladrillos rojos que forman una enorme concha cóncava, como si fuera una verdadera concha marina dividida en 9 partes que simbolizan las 9 zonas de la ciudad. 


En la Plaza del Campo se encuentra el Palacio Público, construido entre el 1288 y el 1309 como sede gubernamental de la ciudad. Hoy en día este palacio gótico Toscano es un museo. También en su costado se encuentra la bellísima “Torre del Mangia”, un campanario con más de 100 metros de altura, desde donde se obtienen hermosas vistas panorámicas de toda la ciudad de Siena y de los campos circundantes.






Continuamos recorriendo y disfrutando de sus callejuelas en busca de La catedral,  Siena es un templo de culto católico, sede episcopal de esta ciudad italiana. 







Está dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, también conocida como Catedral de Santa María de la Asunción o Duomo di Santa Maria dell’Assunta. La entrada al duomo se hace a través de doce peldaños que han sido especialmente colocados para representar a los doce apóstoles.





El duomo (nombre de las catedrales en Italia), su majestuoso campanario y el baptisterio en mármol blanco y negro, son grandes emblemas de la estructura gótica en la Toscana, y está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.





Siendo su estilo gótico parecido al de la Catedral de Orvieto, creo que esta es todavia más recargada, realmente es una obra de arte.






Continuamos recorriendo sus calles, llenas de lindos edificios y algunas exposiciones en sus bajos sólo protegidas por una rejas.










Antiguas pero para mi hermosas callejuelas, muy estrechas y con construcciones medievales con ladrillos a al vista.







Pequeños bares sobre zancos en sus empinadas calles, donde disfrutar de una cerveza con unas tapitas, en lugares super tranquilos para salir repuesto a seguir las correrías.

En todas estas encontramos el oratorio de Santa Cecilia, lógico con la Ceci abordo tocó entrar, tiene un bar central con un pozo hoy en dia de adorno donde me tocó desprenderme de otra moneda.




El lugar se asemeja a un museo pues tiene grandes obras y murales en su interior, nosotros pues aprovechamos para aligerar un poco la vejiga, aunque la Ceci dice que no eran públicos, eso qué importancia puede tener, si como dice el dicho "El fin justifica los medios".
Es una ciudad muy hermosa, llena de fuentes, plazas, plazoletas, donde se disfruta tranquilamente de su arquitectura, la Ceci y Manuel un poco más artistas que yo, pues disfrutaban el doble de las estatuas y los fresco en los techos (creo que asi se llaman).



Pero en conclusión todos disfrutamos de Siena, no hay de qué quejarse, fue un paseo muy relajante.




Ahora a buscar un mercado pues la misión antes de que se oculte el Sol, que por cierto lo hace muy tarde, es poder disfrutar del patio del hospedaje, realizando allí nuestra comida mediterránea, al aire libre.  



Llegamos y realmente el punto es muy acogedor, por lo que nos disponemos a tomar una botella de buen vino, con repetición de mis antojos, je je je aqui pelando algunos langostinos, me encanta.



Esto complementado con chorizo, aceitunas, pan Ciabatta (un baguette) y schiacciata,  frutos secos, queso, y lo mejor lo disfrutamos al máximo, bonita experiencia. Disculpen la foto pero lo comimos todo, no dejamos nada.



Schiacciata, es un pan blanco plano pero en este caso procedente de la Toscana, similar a  la focaccia, generalmente condimentado con ciertas hierbas. 



El lugar encantador, bueno suficiente por hoy, mañana iremos a Florencia.



































  









































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